En un momento en el que el teletrabajo se ha impuesto y con perspectiva de quedarse, las empresas tienen que buscar nuevas fórmulas de atraer y conservar talento

En el Día Internacional de los Recursos Humanos, Fudeat junta a expertos en la materia para analizar los retos durante y post Covid-19

Los departamentos de Recursos Humanos celebran este 20 de mayo su Día Internacional en medio de una situación compleja que pone a prueba la relación trabajador-empresa por el distanciamiento físico impuesto a causa del Covid-19. El teletrabajo, los nuevos medios de conectar a las personas, son algunas de las cuestiones en boca de todos. Y aunque parecen que han venido para quedarse no todo es blanco o negro.

Somos personas y necesitamos vernos más allá de lo que refleja una pantalla” apunta Cristina Chollet, socia de Más Diversity, quién apuesta por una fórmula mixta, presencial y desde casa, destacando “la figura de los responsables de Prevención y Salud laboral, que ahora, más que nunca van a tener la responsabilidad de mantener a sus trabajadores seguros”. Al proceso de adaptación, María Jesús Pérez de Asociación Centro de Dirección de RRHH añade la gestión emocional por posible desgaste psicológico, la medición de la productividad, el derecho a la desconexión, la seguridad de los datos como otros grandes retos a tener en cuenta. Repensar la organización y los puestos de trabajo, la gestión y liderazgo de los equipos “transmitiendo confianza en el futuro” señala Juan Pablo Borregón Baños, presidente de AEDIPE (Asociación Española de Dirección y Desarrollo de Personas), serán aspectos clave. Sonia de Mier, directora de  Comunicación y Marketing de Great Place To Work coincide y considera vital  “la importancia de contar con líderes preparados para generar y reforzar la cultura de confianza de las organizaciones, en este nuevo entorno de agilidad, innovación y digitalización” ya que “mejora tanto las métricas internas, como la retención de colaboradores, como las externas, como el desempeño financiero”. Para Sonia de Mier “el control paraliza en los contextos de autonomía, la Confianza empodera; el control burocratiza las relaciones, la Confianza promueve la proactividad; el control tensiona, la Confianza resuelve tensiones; el control refuerza la jerarquía, la confianza genera líderes”.

Catering flexible y adaptado en la oficina

Las formaciones y reuniones, ya fuese en formato coffee break como lunch, eran una práctica habitual pre-Covid. Un momento para desayunar o comer con tu equipo o clientes que unía a los asistentes y generaba un clima más amistoso de trabajo era parte del día a día. “En un país donde buena parte de nuestra vida social/relacional tiene que ver con el componente gastronómico -reuniones tomando un café, almuerzos de trabajo, afterworks,etc., considero que hay mucho campo de acción para desarrollar productos y servicios que puedan usarse como parte de la propuesta de valor al empleado” explica María Jesús Pérez quien apuesta por la personalización, se necesitaránservicios de catering que ofrezcan soluciones de ‘sastrería a medida, contando con una plataforma ágil y flexible”. Cristina Chollet concluye que volverán los eventos internos “pero con unas medidas higiénicas mucho más rigurosas y tal vez más pensando en productos y servicios más individualizados”

Para Sonia de Mier estas acciones en las que la gastronomía juega un papel importante tendrán sentido “si van en línea con el propósito y la cultura de la compañía, y esta involucra a todos los empleados bajo una perspectiva de diversidad, inclusión y sostenibilidad ya que indudablemente generará mayor engagement y orgullo corporativo”. Por otro lado, Pablo Borregón señala el principal handicap del catering en la oficina y es que “hasta que las autoridades no den oficialmente por superada la pandemia, las limitaciones para poder reunir personas o las condiciones para poder hacerlo, además del miedo, van a hacer poco atractivas este tipo de iniciativas”. 

El futuro de los cheques comida

Un beneficio habitual dentro de las empresas son los cheques-comida para empleados. Con un aumento considerable del teletrabajo y con los restaurantes sin operar a pleno rendimiento Cristina Chollet apunta que habrá que pensar en nuevas fórmulas que permitan disfrutar estas ventajas que tenían algunos trabajadores en sus puestos y que durante algún tiempo no van a poder disfrutar, por otras que puedan suplirlas, como comidas a domicilio por ejemplo”. María Jesús Pérez apunta a la creatividad de las compañías que hará que se sustituya definitiva o temporalmente algunos de los beneficios para empleados. “La campaña Apadrina un restaurante es una buen ejemplo de cómo también las empresas pueden adaptarse”. Lo que está claro para Pablo Borregón es que la propuesta para el empleado “deberá responder a las exigencias de una alimentación saludable”. Cada vez se va a exigir más al catering “su compromiso medioambiental (agricultura ecológica y sostenible) y la elaboración de menús saludables alineados con la Estrategia NAOS y el Plan de Colaboración para la Mejora de la Composición de Alimentos y Bebidas y otras medidas 2020 promovidos por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición”. 

Nuevas necesidades, nuevos formatos

A los talleres de cocina guiados por un chef “que fomentan la integración y el trabajo en equipo” como apunta Pablo Borregón surgirán nuevas propuestas como señala María Jesús Pérez:  “que se pueda por ejemplo utilizar una cata de vino o de cervezas como parte de una formación online”. Borja Boada, CEO de Fudeat, es consciente del papel de los caterings en esta nueva situación: “ahora más que nunca es momento de escuchar las necesidades de las empresas y ser capaces de atenderlas, por eso desde Fudeat apostamos por ofrecer un servicio adaptado al tipo de evento y situación, con un amplio abanico de posibilidades entre los mejores caterings de Madrid y Barcelona”.