El mundo ha cambiado de un día para otro y las reuniones presenciales, que eran parte de nuestro día a día en la oficina, han dejado de ser posibles o difíciles tanto por el confinamiento como por el distanciamiento social recomendado. Pero esto, ni mucho menos, ha supuesto un cese total de la actividad en las empresas, ni ha hecho que el empleado desconecte por completo de su equipo. En tiempo récord, hemos tenido que adaptarnos a nuevas formas digitales de comunicarnos para así poder compartir ideas, trabajo y momentos de networking con los compañeros.

 

Una de las herramientas clave en esta transformación han sido las aplicaciones para videoconferencias como Zoom. Con un mismo punta de partido: se cita a una hora concreta con unos objetivos concretos solo que con un medio distinto, un micrófono y vídeo para poder expresarnos, juntarnos y poder seguir avanzando con los proyectos y el día a día.

 

Y de pronto, pasadas 5 semanas de teletrabajo: ya no nos parece tan raro ponernos los cascos, somos más eficientes al evitar desplazamientos, nos damos cuenta de que siempre hay una sala libre “en la oficina” y nos percatamos que también es posible mantener esa cercanía tanto con extraños como con conocidos para tener un buen ambiente de trabajo.

 

 

Aparte de la evidente ventaja de seguridad para la salud al no tener contacto presencial, son muchos los beneficios de las reuniones telemáticas. Pero, ¿y si vamos más allá? ¿Has pensado alguna vez en un desayuno o comida de trabajo…virtual? Nosotros sí, ya las hemos realizado para cliente y te contamos qué beneficios extra puede aportar:

 

1. Rompe con la rutina. Ya no se trata de salir del cuarto, sentarte a trabajar, comer, sentarte a trabajar y seguir en tu casa, se trata de tener un momento especial a lo largo del día. Recibir la comida, sorprenderte, compartir una experiencia con el resto de asistentes a la reunión….En definitiva: experimentar algo nuevo y estimulante a lo largo de la jornada.

 

2. Genera un clima más distendido. Es un hecho: la comida ayuda a relajar el ambiente, facilita el brainstorming, a que la gente se suelte y, sobre todo, da energías cuando las reuniones se alargan.

 

3. La ocasión es libre. Da igual en qué zona horaria te encuentres. Si se trata de una reunión internacional, también puedes compartir el momento desayuno de un compañero en otra sede con el break para comer de un compatriota.

 

4. Se puede tematizar. Cada líder ha de saber cómo están los ánimos de su equipo. Desde paellada hasta afterwork, es posible crear un espacio de trabajo divertido de forma virtual. También recordar algunos de los momentos habituales de la empresa como los desayunos de ventas, las formaciones y otras ocasiones en las que solía haber un catering.

 

5. Es una forma de usar los ticket restaurante. El cierre de los restaurantes hace que los empleados no puedan usar sus incentivos como la tarjeta Sodexo, Cheque Gourmet, Edenred o Diners. Esta es una manera beneficiosa de dedicar ese dinero a generar un buen ambiente y sentimiento de comunidad con los compañeros de trabajo.

 

6. Repercute favorablemente al hogar. Ese día no tendrás que preocuparte por qué hay en tu nevera o en sacar las ganas y el momento para cocinar y podrás centrarte en tu trabajo y así rendir mejor.

 

7. Favorece el networking. Ver las casas de la gente te acerca a ellas y verles vestidos de “casual Friday” hace que sea más fácil crear equipo y los nexos de unión con los compañeros. “¿Te has leído ese libro que veo en tu biblioteca?”. “Me encanta el cuadro de tu cuarto”. “¡Qué monos son tus niños! Si los más pequeños se cuelan en la llamada.

 

8. Introduce tu marca, filosofía y valores en los hogares de tus empleados. Una forma de acabar con la creencia de que familia y carrera profesional son polos opuestos es meter a tu compañía dentro de las casas de tus trabajadores. ¿Cómo? Incluyendo un mensaje personalizado cuando reciban la comida, enviando repostería personalizada, generando una experiencia en torno a la comida (¿qué tal un showcooking virtual o taller de comida saludable?), añadir un extra (unas conservas, unos dulces) con los que luego pueda disfrutar con su pareja o hijos, incluso añadir un detalle personalizado al delivery (un abridor con el logo de la marca, etc.).

 

¿Y tú? ¿Te animas con esta tendencia que viene para quedarse?

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