Si algo te dice la experiencia a la hora de organizar un evento es SIEMPRE tener un plan B. Y más cuando se trata de algo completamente fuera de tus manos: la meteorología.

En los meses en los que acaba el verano y comienza el otoño, cuando uno no sabe cómo salir de casa, si ponerse un abrigo o seguir en manga corta, la temperatura en un evento al aire libre es crítica. Que los asistentes pasen un poco de frío puede arruinar el ambiente, haciendo que los invitados desfilen rápidamente por la puerta de salida.

Para evitar esto, en uno de nuestros últimos cocktails de septiembre, contamos con AlquilerDiecisiete, estufas de exterior que garantizaron que un soplo de aire fresco no estropease la velada.

Ya lo decía el fabulista griego Esopo: “Compensa estar preparado contra el peligro”. ¡Y vaya si compensa!