La verdad que los viernes molan; y molan más cuando los disfrutas al 100%, cuando has conseguido no liarte los jueves. Molan más todavía cuando has tenido la fuerza de voluntad de esperar al viernes noche para celebrar que se ha conseguido cumplir una semana más de aprendizaje.

En el mundo corporativo los viernes se notan. Se nota que la gente está más feliz, que la gente quiere cerrar bien la semana. Al principio sorprende cuando la gente escribe “buen finde” pero es que con el tiempo vemos que la gente lo desea de verdad y quienes más lo suscriben suelen ser aquellos que más duro han trabajado.

Tenemos un cliente que le gustan los viernes. ¡Y se nota! Se nota porque les gusta comer en grupo en la oficina. Les permite tener un día intenso y largo de trabajo que termina con una comilona. Una comilona sana, equilibrada y lo mejor es que en el postre siempre hay algo que nos permite pecar en nuestra dieta.

Antes de trabajar en fudeat.com creía que sólo se podía comer bien en restaurantes o grandes eventos. La verdad que estoy viendo cómo se puede comer bien en la oficina y que generalmente es más barato, distendido, ameno y que “matchea” perfectamente con los tiempos corporativos. Por ejemplo, los temas confidenciales, comprometidos, delicados se hablan en la oficina; en un ambiente de trabajo que incite a la concentración. La verdad que son reuniones intensas pero que sabes que a la 13:30 se abren las puertas y tienes un buffet muy difícil de superar.

En este caso les servimos:

  • Surtido de quesos gourmet (brie trufado, manchego curado, emmental, parmesano, gorgonzola y semicurado) con membrillo, almendras y regañas
  • Crema de trigueros
  • Ensalada Mar y Montaña
  • Lubina asada con zanahorias glaseadas
  • Ballotine de pularda al foie con arroz basmati salteado
  • Macedonia de frutas
  • Tarta de limón individual

Y yo os pregunto… ¿Por qué irse a un restaurante a comer cuando puedes tener una experiencia mejor en la oficina?

Bon Appétit!